El voto de Uruguay en la ONUHomenaje a Enrique Rodríguez FabregatSesión de la Cámara de Representantes – 6 de noviembre de 2013SEÑOR BORSARI BRENNA.-“Señor Presidente: en nombre del Partido Nacional vamos a adherir a este justo homenaje.El profesor Enrique Rodríguez Fabregat vivió desde 1895 hasta 1976; nació en la ciudad de San José de Mayo. Fue maestro, profesor, escritor, conferencista, Diputado, Senador, Ministro de Estado, Embajador y delegado de la República Oriental del Uruguay con el rango de Embajador Plenipotenciario ante la Organización de las Naciones Unidas”.Resolución 181 de la ONU“Sin duda, además de todo esto, la historia le tenía reservado un lugar de privilegio, que coronó lo que Uruguay venía de hacer durante un largo proceso de apoyo a la creación de un nuevo Estado en Palestina, para que el pueblo judío pudiera asentarse en esos territorios.Es bueno recordar que la actuación final del Embajador Rodríguez Fabregat ante la ONU fue precedida por hechos importantes, como el respaldo de Alberto Guani, en 1920, a la Declaración Balfour, que establecía el derecho de los judíos a crear su hogar nacional en Palestina o la intervención, en 1945, en ocasión de la aprobación de la Carta Fundacional de las Naciones Unidas, por parte del representante de Uruguay, don Héctor Payssé Reyes, respaldando nuevamente las intenciones judías de tener un Estado propio.Quiero señalar que la posición uruguaya fue una verdadera expresión de política exterior de Estado. Se gestó en 1920, siguió en 1944, fue reafirmada en 1945 y definitivamente impulsada en los años 1947 y 1948 con el voto del representante de Uruguay en la ONU para la creación del Estado judío en las tierras de Palestina.El 29 de noviembre de 1947, bajo la Presidencia del Embajador brasileño Oswaldo Aranha, se votó en la Asamblea General de las Naciones Unidas la creación de dos Estados en la tierra de Palestina. Era a la sazón el profesor Rodríguez Fabregat el delegado plenipotenciario del Uruguay ante las Naciones Unidas. Por Resolución 181 de dicho organismo internacional, con treinta y tres votos a favor, trece votos en contra y once abstenciones entre ellas la de Inglaterra, Argentina y Brasil, lo que marcaba que nuestro país debía tener mucha personalidad para acompañar la votación se creó en la tierra palestina un nuevo Estado. Entre esos treinta y tres votos a favor estaba el de Uruguay. Es más, nuestro país lideró la propuesta, no solo la votó. La lideró conjuntamente con Estados Unidos de América, con la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas y con Guatemala. No fue solamente una intervención adjetiva. Por esta razón, en mayo de 1948, al año siguiente, los cuatro Estados que acabo de nombrar fueron los cuatro primeros en reconocer al Estado de Israel como tal.A pesar de que el señor Diputado Michelini ya leyó este párrafo, no resisto la tentación de repetir las palabras de Rodríguez Fabregat en ocasión de la fundación de su voto a la Resolución 181 de las Naciones Unidas, Decía, con su voz grave: «Ambos pueblos están maduros para la independencia. No estamos aquí» o sea, en las Naciones Unidas «para dar lecciones de organización a dos pueblos en su infancia, dos pueblos cuyos destinos están comenzando. El esfuerzo judío en Palestina es, en muchos aspectos, ejemplar. Y la habilidad de los árabes de forjar su propio destino a través de su trabajo, su iniciativa y su coraje es demostrado no solo por sus logros personales sino también por su pasado glorioso. Aquellos de nosotros que estamos votando esta Resolución no estamos votando en contra de ninguno de estos dos pueblos, de ninguno de estos dos sectores de la realidad social en Palestina. Estamos votando a favor de ambos, de su progreso, de su desarrollo cívico, del avance dentro de la comunidad de naciones».Adviértase, señores Diputados, la actualidad que tienen hoy las palabras de Rodríguez Fabregat, cuando los conflictos del Estado de Israel con sus vecinos, por la tierra, todavía no se apagaron”.Menajem Beguin“En aquellos años, Rodríguez Fabregat se reunió con uno de los héroes y gobernantes del Estado de Israel, Menájem Beguín, en forma secreta, puesto que Beguín era un guerrillero que luchaba por la liberación y por la constitución del Estado de Israel.Beguín quedó tan impresionado por la figura de Rodríguez Fabregat, que en su libro «La rebelión en Tierra Santa» relata su encuentro con quien definió como un «amigo natural de nuestra causa».Dice Menájem Beguín: «Fabregat no se rió ni dijo palabra. Me estrechó contra su corazón como ‘un hermano mayor’. Después formamos todos nosotros una especie de círculo de la libertad y nos abrazamos».Treinta y cinco años más tarde, Beguín exclamó en el Parlamento de Israel: «Cuánta falta nos hace hoy Rodríguez Fabregat en las Naciones Unidas».También voy a dar lectura a una parte del discurso de Rodríguez Fabregat que no se ha difundido hoy aquí, respecto de la resolución de la ONU acerca de la creación de los dos Estados en la tierra de palestina. Dijo lo siguiente: «Artiguista […] ‘será para siempre la primera gran conquista moral de las Naciones Unidas. Sin esta solución, quedará vacío de sentido este mismo instante en que trabajamos. El prestigio y la acción de las Naciones Unidas como obra de solidaridad al amparo de la Carta sufren hoy su prueba. El Uruguay está del lado de los que afirman la creación de dos Estados independientes en Palestina, para que se incorporen con su progreso y su civilidad a la comunidad de naciones democráticas del mundo”.Muchas gracias.
Creación del Estado de Israel
05/Dic/2013